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Una mancha a la democracia

Miguel Arias por primera vez comenta en detalle el atentado: «Si el caso no se esclarece quedará manchada la democracia«. El diputado libreño, que esta semana volvió a su banca, habló a un mes y medio del disparo que recibió en un acto en Tapebicuá. Confía en la justicia, pero insiste que se investiguen todas las hipótesis. Cree que el tiro se efectuó desde afuera del predio.
Cada palabra es exacta. Cada descripción es lo más detallada posible. Cada subrayado de ideas queda patente y cada reclamo, bien marcado. Así se muestra Miguel Arias, el diputado que sobrevivió a un atentado en un acto político, cuando relata lo sucedido aquella noche del 26 de agosto, tres días antes de las elecciones provinciales.
En esa ocasión, mientras estaba sentado sobre un escenario tras dar su discurso, recibió un disparo en el abdomen. Una rápida y eficaz asistencia médica en su ciudad, Paso de los Libres, y en la capital provincial, logró salvarle la vida. Hoy, puede contar lo sucedido. Y por primera vez, relata en profundidad y en detalle, el sangriento episodio y sus derivaciones. Este caso tuvo amplia repercusión provincial y nacional, a la par de la amplificación del pedido de esclarecimiento que desde todos los sectores se hizo escuchar.
Arias entiende que dilucidar su caso no será un beneficio netamente personal, sino un gran aporte para salvaguardar la democracia y desterrar toda violencia política que remite a los tiempos más oscuros del país. «Es un hecho grave que podría tornarse en gravísimo si no tenemos nunca el esclarecimiento del caso. Creo que en ese caso vamos a quedar con una mancha en nuestra democracia. Más allá que las cosas hayan sido de una forma u otra, si no las podemos demostrar, quedará para siempre esa mancha. Y todos nosotros, de alguna manera, estaremos en riesgo», advirtió el legislador peronista en una charla en la que contó lo sucedido. Reafirmó su reclamo de justicia sobre lo ocurrido.
A mediados de semana, Arias volvió a su banca de la Cámara de Diputados y desde ese lugar, «manifesté que todos los legisladores y políticos tenemos que hacer el mayor esfuerzo posible para que esto sea esclarecido. Y que este tema se mantenga en el tiempo hasta que sepamos qué es lo que realmente sucedió», recordó Arias con mirada fija y ayudado con gestos de manos que remarcaron la firme determinación de llegar a la verdad, sea cual fuera.

¿Puede definir en una palabra lo que le sucedió?
Fue una locura, si se me permite el término. Es que no se entiende que en un lugar tan pequeño y en el cual no había disputa de un territorio político inmenso, lo cual tampoco justificaría nada, se haya producido un caso como este. Se trató de una cuestión demencial, en la que alguien intentó cambiar el curso del accionar político mediante la violencia. Mi reflexión es que no nos tenemos que acostumbrar a que esto pase.

¿Cómo está la investigación judicial, hubo avances?
No hubo avances significativos, al menos aquellos que permitan orientarnos hacia un responsable, un culpable, un sospechoso, con una cantidad de pruebas que lo avalen. Obviamente, este es un problema que trasciende lo que es Miguel Arias ciudadano, Miguel Arias diputado. Es un problema que tenemos todos los que creemos en el sistema democrático.

¿Por qué?
Porque si esto no se dilucida y no se determina quiénes son los responsables y por qué lo hicieron, ya nadie en Corrientes tendrá seguridad que, participando de un acto político, manifestando sus ideas en público, no pueda ser objeto nuevamente de un atentado de este tipo.

¿Ratifica que fue un atentado político?
Un atentado político es una de las hipótesis, no hay que descartarla. Es una de las posibilidades: porque se dio en un contexto político claramente, en un acto de cierre de campaña. No podemos sustraernos de ese contexto. Después, la Justicia será la encargada de determinar si se trató realmente de un atentado político o hubo otro tipo de móviles. Lo importante de todo esto es que se esclarezca porque mientras no se aclare seguirá flotando ese fantasma del atentado político. Es una hipótesis bastante lógica. Y si se confirma nos va a hacer mal a todos los que creemos en la democracia y en la libre expresión.

¿Qué pasó esa noche del 26 de agosto en Tapebicuá?
Aproximadamente a las 19:30 empezamos a llegar quienes veníamos de Paso de los Libres a dar el apoyo a los candidatos locales. Poco después, oscureció, y se realizó una caravana desde el ingreso al poblado, en la Ruta Nacional 14, hacia la zona céntrica. Se hizo un recorrido por la mayoría de las calles, que son pocas al ser una localidad pequeña. Posteriormente, desembarcamos en el lugar en el que estaba montado el escenario para que se realice el acto de cierre de campaña de nuestros candidatos (del FDT) a intendente, vice y concejales.

¿Cómo transcurrió el acto?
El primero en hacer uso de la palabra fui yo. Después me senté en el lugar que me habían asignado en el escenario. Luego, habló la candidata a viceintendente, que es la compañera Gloria Pared. Cuando estaba concluyendo su discurso, había bastante silencio por parte del público. En ese momento, percibo -no sé, lo describo así porque no se me ocurre otra manera- que algo explotó adentro de mi abdomen. Esa fue mi sensación. Sin dolor. Sólo un cambio de presión brusco.
Y al no comprender qué es lo que pasaba, al no sentir dolor, empecé a mirar a mi alrededor. En ese momento el candidato a intendente, Carlos Brazeiro, que estaba a mi derecha, percibe que estoy herido, con un agujero en la camisa y un hilo de sangre. Y bueno, ahí empezó todo lo que ya vieron en el video: las corridas, el pedido de auxilio y demás.

Y lo trasladaron a Libres en un patrullero…
En primera instancia, me consultaron si accedía a ser trasladado en la camioneta de Policía, y sabiendo que la cuestión era urgente, dije que sí. Igualmente, pasamos por el CAPS de la localidad y, según relataron los que iban conmigo, la ambulancia estaba en el lugar, pero las puertas tenían candado y no había quien nos atienda.
En ese momento, y quiero destacarlo, el oficial de policía y el cabo, que eran los choferes, tomaron la decisión de hacer el traslado hasta Paso de los Libres. Eso hizo que llegue en muy poco tiempo al Hospital San José.

¿Estuvo consciente todo ese tiempo?
Sí, siempre consciente. Al principio no sentía nada de dolor, pero después, con el transcurrir de los minutos, y una vez en la camioneta en la que me trasladaban, empecé a sentir un fuerte dolor, de cólico abdominal muy fuerte, que cada vez se hizo más intenso.
El traslado habrá durado entre 20 y 30 minutos, son 40 kilómetros e íbamos a alta velocidad. Por suerte, lograron comunicarse antes con el hospital de Paso de los Libres, porque en Tapebicuá no hay buena señal de celular. Así, cuando llegamos a Libres, ya estaba todo preparado y me llevaron rápidamente a la sala de cirugía.
En todo el camino me asistió la hija del candidato a intendente, que había hecho un curso de enfermería e hizo las maniobras que se tenían que hacer, por lo cual le agradezco muchísimo.

Después, desde Paso de los Libres lo derivaron al Hospital Escuela de la capital, ¿no?
Me trasladaron en el avión sanitario, que tuvo que despegar desde Yapeyú porque Libres tiene clausurado su aeropuerto. Y luego ya entré a este mundo seguro que es el Hospital Escuela, en el cual su terapia intensiva hace que uno se sienta muy seguro. Después, fue sólo recuperación, porque lo que se había hecho en Libres estaba perfecto.

¿Confía en que la Justicia esclarecerá su caso?
Confío y quiero seguir confiando, pero también le pido a la Justicia que sea rigurosa en las investigaciones y que pueda -dentro de un tiempo que no sea mucho- señalar al culpable, con todas las pruebas que exige el rigor jurídico.
De esa manera, dilucidando el caso, vamos a recuperar la confianza. Porque no fue un problema personal lo que ocurrió, sino un problema que pone en jaque a todos los que queremos vivir en un régimen democrático.
Existe al menos la sospecha de que la violencia haya sido ejercida con una intencionalidad política, lo que nos deja absolutamente inseguros a la hora de subir de nuevo a un escenario a dar un discurso, a expresar nuestras ideas públicamente en una compulsa política-electoral.

El regreso a Tapebicuá y a la escena del hecho
Hace 15 días Miguel Arias retornó a la localidad en la que fue baleado.

¿Qué sintió al volver al lugar del hecho?
Varias sensaciones. Pero tuve también una mejor perspectiva de lo que había sucedido y cómo probablemente había pasado, porque recorrí el predio del ferrocarril.
Recabé datos con algunas personas. Fui en compañía de mi abogado.
En base a eso, planteamos -desde la querella- las hipótesis que debían ser consideradas. Y si bien están siendo investigadas, soy de la idea de que esas hipótesis se empezaron a investigar muy tarde. Y no sé si ese tiempo perdido lo vamos a poder recuperar.
Pero lo importante es que ahora la fiscalía está abocada a esas investigaciones.

Acompañamiento y solidaridad
Durante su recuperación en el hospital, Arias recibió la solidaridad de distintos sectores políticos y sociales. «Todas (las expresiones de apoyo) fueron gratas y todo el arco político se manifestó», dijo.
«También recibí visitas destacadas, como la del ministro de Desarrollo Social de la Nación, Juan Zabaleta, quien vino a traerme su saludo y el del presidente», indicó el legislador.
Asimismo, «el gobernador Gustavo Valdés estuvo conmigo charlando un ratito. Le agradezco mucho. También el presidente de la Cámara de Diputados, Pedro Cassani se hizo presente y me llevó el saludo de mis pares», resaltó.

Diario época

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