La víctima de 46 años y madre de cuatro hijos, fue hallada sin vida por su propio hijo en su vivienda. Se sospecha que el atacante la mató entre la noche del sábado y la madrugada del domingo para suicidarse en el mismo lugar.
En la madrugada del pasado domingo, Marina Segovia, de 46 años, fue encontrada sin vida en el interior de su vivienda situada en el capitalino barrio Bañado Norte. Junto a ella fue hallado el cuerpo de su agresor, un hombre de 36 años, que se suicidó luego de haber cometido el femicidio. M., hermano de la víctima, rompió el silencio y brindó detalles sobre el hallazgo y el vínculo entre ambos.
«No conocíamos la relación de mi hermana Marina con este hombre. Ella asistía a un centro de ayuda para adictos y fue parte de Los Ángeles del Puente, siempre colaboraba. No sabemos qué le pasó a este sujeto, parece que se obsesionó o se enamoró de ella», expresó entre lágrimas en comunicación con Radio Dos. Según explicaron los allegados, la víctima solía brindar asistencia social y contención al hombre debido a sus problemas de adicción, pero nunca formalizó un vínculo sentimental frente a su familia.
El hecho comenzó a tejerse tras una reunión familiar del fin de semana. «El sábado fue el cumpleaños de nuestra mamá y terminó a las 5 de la tarde. Marina quedó sola en la casa porque la abuela se llevó a sus hijas más chicas. No sabemos si este hombre ya estaba adentro o si ingresó durante la noche», relató Segovia.
La alarma se encendió durante la jornada del domingo ante la falta de respuestas a los mensajes y llamadas. Tras perder contacto, una amiga de la víctima intentó comunicarse por teléfono esa misma noche: le respondió la voz de un hombre desconocido que cortó la llamada de inmediato. Ante la angustia creciente, el hijo mayor de Marina, acompañado por un amigo, fue hasta el domicilio, forzó la puerta de entrada y descubrió la violenta escena.
Horas de diferencia y la hipótesis de la familia
Según el testimonio del hermano, quien fue uno de los primeros en ingresar a la escena del crimen, la autopsia preliminar y el estado de los cuerpos indicarían una diferencia temporal en los decesos. «Marina llevaba más horas fallecida que este hombre. Se ve que el tipo tuvo todo el domingo para meditar su decisión, porque su muerte ocurrió mucho después que la de mi hermana», estimó.
Vecinos de la zona señalaron que los propios padres del agresor estuvieron buscándolo durante todo el domingo por las inmediaciones de la casa de Segovia, ya que no tenían noticias sobre su paradero.
Una familia destrozada
Marina era madre de cuatro hijos, entre ellas dos pequeñas de 5 y 9 años que afortunadamente no presenciaron el ataque. «Estamos todos destrozados. Tengo que contener a mi mamá y a mis sobrinos. Tampoco entendemos cómo ningún vecino escuchó nada», concluyó el hermano de la víctima, mientras la Justicia avanza en las pericias para terminar de esclarecer la mecánica del hecho.

