«Quería estar al lado de su papá». Pasó la tercera semana de audiencias en el Caso Loan. De los testimonios surgió que el pequeño llegó a casa de su abuela con mucha timidez. Jugó después de entrar en confianza. Caminó al naranjal, iba en el medio de los hijos de Camila y Laudelina. A una de ellas le dijo que quería volver con su papá y fue cuando «desapareció».
El botín hallado en el barro, una de las grandes incógnitas.
La semana de audiencia por la desaparición de Loan Peña tuvo como testigos, ante los jueces, a la abuela Catalina Peña, a las primas de Loan Camila y Macarena y a los tíos maternos, Alberto y Ceferina Noguera. Las inquietudes se centraron en quién consumió alcohol, quién se levantó primero del almuerzo, cómo reaccionaron ante la noticia de la pérdida de Loan, el hallazgo del botín, el accidente, sobre el rol del abogado José Codazzi y qué hacían los integrantes de la Fundación Dupuy.
A paso lento y tras aclarar de su sordera, la abuela de Loan, Catalina Peña, se sentó ante el tribunal y comentó lo que recordó del almuerzo. Con algunas dificultades en nombres y fechas exactas, trató de brindar su testimonio. Entre los puntos más importantes, la abuela Catalina dejó en claro que ella no invitó a persona alguna que no fuese de la familia al almuerzo del 13 de junio de 2024. «Fue una promesa a San Antonio«, y señaló que fue Laudelina Peña y su marido, Antonio Benítez, quienes invitaron a Carlos Pérez, Victoria Caillava, Mónica Millapi y «Fierrito» Ramírez a comer un guiso de pollo.
Comentó que quienes llevaron botellas de vino fueron Caillava y su marido y que solo se consumió una botella. «Tomé vino tinto con Pérez y mi hijo José», señaló. Consultada sobre quién se levantó primero de la mesa, sin dudar dijo: «Benítez, después Ramírez y su mujer». Entre los invitados señaló a Victoria Caillava como la más conocida, ya que al trabajar en la Municipalidad siempre le llevaba productos como semillas o le ayudaba con mercaderías. Con los demás acusados, solo dijo conocerlos de vista, pero no mucho más.
Sobre el momento de la desaparición del pequeño, comentó que Caillava le pidió llevar unas mandarinas y fueron a la parte de atrás de la casa. Y, al momento de juntar, el marido le pidió irse para ver el partido. «Fue como apurada. Ni siquiera se llevó las mandarinas. Yo le tomé del brazo y le dije qué pasaba y respondió que una criatura se perdió en el campo, pero que ellos iban a ver el partido. Y se fueron«, dijo.
«Ahí comenzó todo el movimiento», continuó Catalina en su relato. «Dijeron que lo tenían en la tapera y que el comisario Maciel lo vendió y Laudelina volvió de la tapera y me dijo que no había nadie. Pero no sé qué pasó ahí», recordó la abuela de Loan. «Cuando Caillava se fue, yo la llamé para que se fijara si en el camino no vio a la criatura, pero me dijo que no vio nada y volvió al ratito a buscar su cartera porque se olvidó en un clavo colgada, pero después ya se quedó», señaló.
Sobre el presunto accidente recordó que Laudelina dijo que iba a declarar a Corrientes. «Yo le dije que diga que no es así, no murió en un accidente. Soy pobre, pero no voy a enseñar a mi hijo a mentir y a ella le salió mal y bueno», lamentó.
Sobre Loan dijo que era la primera vez que iba y que no lo conocía porque no lo llevaban al campo.
APRIETES Y ÚLTIMA FOTO DE LOAN
Camila Núñez es prima del pequeño y brindó detalles de la última foto que tomaron a Loan. Contó que fue invitada por su abuela Catalina por una promesa que había hecho al santo y que llegó cerca de las 11:00, a la par de José y Loan. Dijo que ya estaba en el lugar la tía Laudelina y que después llegaron los ahora acusados por la desaparición del pequeño.
Durante el almuerzo señaló que no notó algo extraño ni conversaciones que llamara su atención. Señaló a Antonio Benítez como el que se levantó primero de la mesa y quien dijo: «Voy solo a recoger naranjas«. Momento después escuchó a Ramírez que preguntó a Laudelina dónde quedaba el lugar al que fue Benítez a lo que la mujer «le mostró el sector por detrás del campo para llegar al lugar, al naranjal».
«Los niños jugaban entre ellos cerca del auto de Fierrito Ramírez. No recuerdo que alguien le dijera ‘vamos’. La menor de Ramírez dijo ‘se va mi papá’ y todos salieron detrás de ella. Cuando fui ya estaban detrás de ellos Laudelina y Macarena. Yo tomé la foto cuando comenzamos a caminar por el callejón. Iba a subir al estado de WhatsApp, pero no se me ocurrió ninguna frase y no la publiqué. Quedó la foto en mi teléfono. Loan iba al costado de mi hija y del hijo menor de Laudelina», y continuó: «me volví antes de llegar al naranjal. Y cuando estaba en casa de la abuela, la tía (Laudelina) me pregunta si entró Loan, si fue al baño, porque se perdió», recordó.
Describió las zonas que recorrió, no muy distantes porque no conoce el lugar y tenía miedo a perderse. «María (mamá de Loan) llegó pasadas las 16:00. Fue muy feo verla. La vi destrozada. La acompañaba su hijo José», apuntó.
Ante consultas, si notó algo extraño en las personas acusadas, dijo que no vio buscar a Loan ni a Pérez ni a Caillava, y que Benítez fue el que más preocupado estaba. Uno de los momentos más significativos fue cuando recordó que comenzó a recibir presiones por parte de tres hombres de civil que luego supo por mensajes de texto que se trataban de agentes de Ciberdelitos, quienes le pedían que indique a quién consideraba culpable de la desaparición de Loan y que por ello iba a recibir la recompensa. «Tuve miedo, pero me sentí más protegida cuando fui con mi hija al hotel. A Elizabeth Cutaia y Alan Cañete los conocí en casa de la abuela en la que se presentaron como una fundación que venía a acompañarnos y brindar protección. Estando en el hotel conocí a los demás, psicólogos y otros que nos brindaban protección», dijo.
En un momento de su extenso relato, tras reponerse de dos episodios de llanto, señaló que «él (Loan) quería volver con el papá», comentó que le dijo su hija. «Y fue cuando Loan desapareció», agregó.
HUELLITAS Y EL BOTÍN DE LOAN
El testimonio de Macarena Peña, hija de Laudelina Peña, tuvo momentos significativos. Tal como que fue su madre Laudelina Peña quien le comentó de la presencia de «huellitas» en una zona donde le pidió que la acompañe junto a otras dos vecinas. Fue así que llegaron al lugar y allí ya estaba el excomisario Walter Maciel junto a un expolicía de apellido Méndez. «Nos pidieron que no pasemos por ahí, entonces fuimos hacia una zona de barro. Siempre la que guiaba era mi mamá. Con un palo comencé a tocar y ver si había algo y encontré un botín. Ella (Laudelina) reconoció que era de Loan, me sacó una foto y subió al Facebook; creo que escribió la que encontró el botín».
Otro momento importante fue el que sucedió al ser consultada por Fernández Codazzi, primer abogado de Laudelina Peña. Con detalles expuso cómo fue el viaje desde 9 de Julio a la ciudad de Corrientes, con intercambio de vehículos y hasta de chofer.
«Esa noche salimos con mamá (Laudelina) en auto con dos personas más y un chofer. Llegamos a la estación de servicio ESSO y de ahí pasamos a una camioneta, dos se pasaron al auto. En el camino paramos, se sumó un hombre más y se bajó el chofer, el hombre era ‘petizón’ medio ancho. Antes de salir de casa nos habían dicho (por José Codazzi) que nos iban a dar una moto y una casa. Cuando regresamos volvimos en una camioneta blanca hicimos el cambio de vehículo a un auto. Codazzi le dio plata a mi mamá. Creo que no gastó. Era 50 mil pesos», relató.
«Pedí declarar las mentiras por lo que dijo mi mamá influenciada por Codazzi. Lo escuché que íbamos a ser detenidas y que iba a venir Patricia Bullrich. Él tenía una estrategia que fue un accidente y dio las indicaciones de qué decir, yo no quería, pero me dijo vení vos también y nos filmó», aseguró Macarena.
«No tengo miedo. Con la jueza Cristina Pozzer Penzo declaré libremente. Cuando estuve con la Policía Federal no me creían, para que me dejen de presionar dije que sí lo del accidente, pero después no quise seguir mintiendo y acudí a la Elizabeth Cutaia que me acompañó para hacer la denuncia. No sé cómo llegó la defensa de Codazzi a mamá. No sé, si Codazzi sabe qué pasó con Loan», sostuvo la joven ante consultas de las defensas, si sabe del paradero del niño.
Sus tíos maternos, Alberto y Ceferina respondieron lo poco que sabían del hecho. Sin aportar mayores detalles. Vieron a Benítez buscar a Loan y mencionaron ambos que estaba muy nervioso.
PRÓXIMA AUDIENCIA
Este martes 7 de julio continúa el debate oral. Fueron citados: Miguel Ángel Noguera, Diego Arnaldo Peña y Roque Valeriano Noguera. Tíos del pequeño Loan. Será a las 9:30 en las instalaciones del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional.
ACUSADOS
Loan desapareció el 13 de junio de 2024 en el paraje El Algarrobal, en la localidad de 9 de Julio. Son siete los imputados por el delito de sustracción del menor: Laudelina Peña, tía del niño; Bernardino Antonio Benítez, tío político de Loan; Carlos Guido Pérez, capitán de navío retirado; María Victoria Caillava, exfuncionaria municipal y esposa de Carlos Pérez; Daniel «Fierrito» Ramírez, amigo de la familia; Mónica del Carmen Millapi, esposa de Ramírez; y Walter Adrián Maciel, excomisario del pueblo. Diez son acusadas por entorpecer la investigación: Gabriel Soria, Alan Cañete, Elizabeth Cutaia, Federico Rossi Colombo, Valeria López, Verónica Machuca Yunis, Pablo Núñez, Pablo Noguera, Leonardo Rubio y Delfina Taborda.
Analía Rivas
Diario época


