La ciudad de Corrientes atravesó una alerta amarilla donde cayeron aproximadamente 100 milímetros de agua en apenas una hora. Ante esta situación, la municipalidad capitalina desplegó un operativo de emergencia que involucró a más de medio 500 de agentes para mitigar los efectos del impacto pluvial.
El secretario de Servicios Públicos, Ignacio Maldonado Yonna, destacó la labor del personal que trabajó durante la madrugada. «Hay que agradecer a los empleados municipales que siempre acompañan; no es fácil actuar ante un temporal y muchos de ellos colaboraron incluso habiendo cumplido ya su horario de trabajo», subrayó.
Explicó que la intensidad de la lluvia, concentrada entre las 22:00 y las 23:00 en la noche del martes, puso a prueba el sistema de drenaje urbano. «Tuvimos 100 mm en una hora; eso te da una idea de la cantidad de agua que cayó. Si bien subió rápido, una vez que escampó, el escurrimiento fue veloz gracias a la limpieza constante de sumideros, canales y zanjas», detalló.
Maldonado Yonna mencionó acciones clave que permitieron este alivio, como los trabajos en el canal del barrio Jardín y Molina Punta, las intervenciones en el barrio San Ignacio y el mantenimiento del Arroyo Pirayuí.
El despliegue coordinado por el intendente Claudio Polich y el equipo de emergencias alcanzó una cifra significativa de operarios en calle: “anoche durante la madrugada trabajaron fácil 500 o 600 personas trabajando de noche, el sistema de recolección tiene alrededor de 120 personas, otras 100 con Tránsito, con personal de Emergencia y Riesgo y demás cuadrillas especiales, fácil está arriba de las 500 personas. Tuvimos que convocar a gente que ya había cumplido su horario de trabajo y colaboraron para atender esta emergencia climática”, detalló.
Responsabilidad ciudadana y mitigación
A pesar del balance positivo en cuanto al escurrimiento, el secretario lamentó incidentes aislados pero evitables. «A veces en una cuadra hay diez frentistas y con que uno solo saque la basura fuera de hora, ya tapa los sumideros», apelando a la responsabilidad de los vecinos para no agravar las consecuencias del clima.
Maldonado señaló que “merced al trabajo constante realizados por los equipos de la municipalidad”, durante el temporal, se registraron solo dos árboles caídos, uno de ellos un gajo de gran porte en la avenida Río Chico, y un incidente vial en la intersección de Plácido Martínez y Córdoba, donde un vehículo quedó atascado en un bache de una obra inconclusa que quedó cubierto por el agua.
«Este régimen de lluvias no es normal para nuestra zona. Debemos adaptarnos y generar acciones de mitigación constantes porque las obras de infraestructura son costosas y llevan tiempo», concluyó Maldonado Yonna, ratificando que el comité de crisis permanece en alerta ante cualquier aviso meteorológico.

