Además de esto, la agresora escapó a toda velocidad, en contramano por una avenida de Goya y colisionó a una moto en la que iban un hombre y una menor. Después se metió en un comercio y volvió a escapar en el rodado. Natalia Barboza, la víctima, comentó que todo el incidente se dio sin motivo y que la atacante habría estado bajo los efectos del consumo de algún tipo de sustancia.
El sábado a la noche, Natalia Barboza, la dueña de una Renault Kangoo, vivió horas de terror cuando fue atacada por una mujer en la ciudad de Goya. La mujer comentó que fue a llevar un teléfono celular a su esposo, dado que su hijo había perdido su aparato de comunicación. Se detuvo, bajó del rodado y lo dejó en marcha porque tenía intenciones de seguir su camino, cuando la otra mujer comenzó a gritarle. Sin mediar acción de Natalia, la otra mujer comenzó a atacarla, la golpeó y se subió a la camioneta, saliendo a toda velocidad del lugar.
La víctima destacó que afortunadamente su hijo de nueve años alcanzó a bajar del vehículo en medio de las agresiones.
La víctima llamó al 911 cuando la agresora se fue del lugar, explicando a la policía lo sucedido. Desde la fuerza le informaron que recuperaron el rodado. Antes de esto, la conductora colisionó a un hombre que iba en moto con una menor, pero no les causó lesiones.
Circuló en contramano por Avenida Neustad, donde quedó grabada al intentar atropellar a una persona frente a una empresa de correo privado, se subió a la vereda y siguió su marcha como si nada. Finalmente, se metió en un comercio, bajó del rodado, siguió agrediendo a personas y volvió a subirse para escapar a toda velocidad.
La propietaria supuso que “se quedó sin nafta” y que por eso no logró seguir con su raid. “Estaba alteradísima, en mi vida vi una persona en ese estado”, agregando que “no le importaba nada, sí o sí quería pelear y chocar, estaba fuera de sí”. Apuntó que “mi temor era que no mate a nadie”, por lo que pedirá una restricción perimetral, dado que la atacante viviría cerca de su casa.
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