Las fuertes lluvias provocaron anegamientos y pusieron a prueba el drenaje urbano en Nueva York. Las precipitaciones generaron una rápida acumulación de agua en distintos sectores de la ciudad. El fenómeno volvió a poner el foco en el estado de los desagües y sumideros.
Las intensas lluvias registradas este fin de semana en Nueva York provocaron una rápida acumulación de agua en distintos sectores de la ciudad, dejando algunas calles completamente cubiertas y generando dificultades para el normal escurrimiento. La fuerza y el volumen de las precipitaciones pusieron a prueba la capacidad de los sistemas de drenaje urbano para absorber y conducir el agua.
Las imágenes registradas durante el temporal muestran cómo el agua avanzó con fuerza sobre la vía pública a medida que aumentaba el nivel de las precipitaciones. En algunos puntos, la acumulación llegó a cubrir por completo las calles y evidenció las dificultades que pueden presentarse cuando el sistema de drenaje recibe grandes cantidades de agua en un corto período.
A este escenario se suma un problema habitual en las ciudades: la presencia de residuos en la vía pública. La basura puede ser arrastrada por el agua hasta los desagües y sumideros, donde puede acumularse y obstruir el paso, dificultando todavía más el escurrimiento durante episodios de lluvias intensas.
El episodio volvió a dejar en evidencia la importancia de contar con sistemas de drenaje preparados para responder ante precipitaciones de gran intensidad, pero también de mantener libres de residuos los espacios destinados al desagote.

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